Siguiendo la pista (XI)

Un día la verdad llega a tí en cualquier esquina. Momento en el que entiendes que la pequeña línea que separa el bien del mal no es más que el ruido con el que lleves a cabo cualquier acción. Cualquier acción no es ni buena ni mala por el mero hecho de ejecutarse. A nadie…

El malo malísimo

– Habéis llegado muy lejos pero es tarde, ya no os servirá de nada. Bueno sí, tendréis la suerte de contemplar el fin. Es hora de que asuman las consecuencias de sus acciones, es hora de acabar con la aberración que estáis llevando a cabo. En cuanto pulse este botón, no quedará nada. – ¡No…

Siguiendo la pista (X)

Desperté con un nombre, un sentimiento y una herida mal cosida en el pecho. Intenté que ese nombre y ese sentimiento se mantuvieran en mi memoria consciente al abrir los ojos, pero me fue imposible. Desperté en mitad de una oscuridad total al que reaccioné acto reflejo intentando incorporarme; la oscuridad pensó que no era…

Siguiendo la pista (IX)

Me desperté alarmado por el tono de mi teléfono móvil. Era extraño porque no era el tono que tenía puesto, sino uno que tenía hace algún tiempo. Agarré el teléfono y contesté como pude. Se escuchaba un ruido de fondo demasiado intenso, me dolía la cabeza lo suficiente como para no ser capaz de interpretarlo.…

Siguiendo la pista (VIII)

Sentía como perdía las fuerzas poco a poco. Mi vista se nublaba, no sentía los brazos ni las piernas y los sonidos se atenuaban dando paso a un oscuro silbido en mis oídos. — No te preocupes por la tapicería, cuando estés bien tendrás tiempo de sobra de limpiarle el taxi a este pobre viejo. La…

Siguiendo la pista (VII)

– ¡AHHhhhh! – Inspiré aire fuertemente, agarrándome a la vida, igual que cuando buceabas a pulmón buscando tus límites y llegabas extasiado a la superficie. – Parece que ha vuelto en sí, sus constantes vitales se estabilizan. -Estaba en una camilla, rodeado de enfermeros que me observaban impertérritos, mientras mis heridas me hacían sentir como…

Siguiendo la pista (VI)

Me había preparado para aquel día durante mucho tiempo, quizás demasiado. Cuando preparas algo demasiado, no te conformas con la realidad del hecho que has preparado, siempre quieres que sea perfecto, al detalle, sin permitir una mínima desviación de lo que tenías en mente. Muchos grandes hombres habían caido por culpa de sus propios sueños,…