El malo malísimo

– Habéis llegado muy lejos pero es tarde, ya no os servirá de nada. Bueno sí, tendréis la suerte de contemplar el fin. Es hora de que asuman las consecuencias de sus acciones, es hora de acabar con la aberración que estáis llevando a cabo. En cuanto pulse este botón, no quedará nada. – ¡No…

Siguiendo la pista (V)

Y ellos pierden… ¿Pero quienes eran ellos? Aún no lo sabía, cada nombre al que llegábamos resultaba ser el nombre de un don nadie, ascendíamos de escalafón en esta enigmática organización, pero siempre descubríamos que el organigrama era mucho más grande de lo que imaginábamos. Hacía ya tiempo que me había separado de Maestro, aunque…

Siguiendo la pista (IV)

– ¿Pero qué cojones te pasa? ¿Qué quieres, que te maten? ¡No puedes ganar! Tenía razón. Cambié el cargador de mi Desert Eagle y observé que se había quedado una bala dentro del antiguo: la saqué, la puse entre mis dedos y la miré con un solo ojo, como si fuera un brillante joyero.  Acto seguido miré…

Siguiendo la pista (III)

-Pase, pase, joven. Si le digo la verdad no le esperábamos tan pronto. -¿Me esperaban? – No podía creer lo que estaba oyendo. Un señor anciano sentando en su escritorio me miraba con su profunda mirada y ojos que denotaban que había vivido demasiado a su propio entender. -En cierto modo sí, pero no formaba…

Siguiendo la pista (II)

En realidad no sabía que hacía allí. ¿Por qué me había metido en esto? Mi vida era normal, bueno, algo así, da igual. Rutina: esa era la palabra clave. Rutina que se rompió aquel día hace solo un par de semanas, suficientes para hacer añorarla a alguien que se pasa el día maldiciéndola. La seguridad…

Siguiendo la pista

No sabía a ciencia cierta a dónde nos dirigíamos. El continuo vaivén del jeep me dejaba claro que no sería un lugar muy frecuentado, lo que tiene mucho sentido teniendo en cuenta quienes eran mis acompañantes. Aún me dolía la cabeza de aquel psicotrópico que me habían hecho tomar, y la verdad, tener la cabeza…

Debía

Debía tantas cosas… pero allí estaba, incapaz de moverme, incapaz de hacer algo por salvar mi vida. Pero ya estaban aquí. A veces el instinto de supervivencia se activa apagando nuestro pensamiento sin pedirnos permiso y en aquel momento ocurrió, mientras los primeros caballos pasaban junto a mí, me lanzaba a un lado y seguía…